Ir al contenido principal

Unas cuantas fotos del invierno y un saludo para Saal Digital

Hola de nuevo, ha hecho frío. Pero eso ya lo sabéis, os dejo unas fotos de estas semanas. Al final dejo también un par de fotos de un álbum que hice con Saal Digital, es la primera vez que imprimo algo y salí muy contento con el resultado. 



La calidad es una mierda, ya lo siento. Es lo máximo que me deja el Blogger. Si os da mucha curiosidad alguna y queréis verla con más calidad me la podéis pedir. 





Respecto a mi anterior entrada en otoño sólo diré que, como se veía venir, me equivocaba y ha nevado mucho. Habría estado más entretenido jugar a predecir las oleadas de virus. 




El invierno está siendo bastante surrealista, como podéis imaginar. Sé que las fotos no son precisamente alegres ni dignas de folleto, pero los tiempos tampoco. 









Por otro lado, siguiendo con la inercia general del año, estoy aprendiendo a gozarlas en el monte de otras formas. No creo que sea el único. 














Lo dicho, ha hecho frío y los ánimos están bajos por aquí. Por lo menos da para hacer fotos. Recientemente, pude probar con los productos de Saal Digital  la experiencia de ver mis fotos impresas. El servicio de Saal es muy completo y sorprendentemente simple. Diseñas tú mismo el álbum con un software (no ocupa mucho espacio) disponible en su página web. El software me sorprendió para bien, ya que ofrece un amplio rango de opciones para personalizar tu álbum, tanto prácticas como estéticas. El pedido fue más o menos rápido y me encantó el resultado. Tanto el acabado mate (portada) como el brillante que utilicé para el interior ofrecen muchísimo detalle en cuanto a definición y fidelidad al color. 
Si estáis considerando algo así como recuerdo o regalo, los recomiendo totalmente: el proceso es hasta divertido y las oportunidades son inmensas. 
Adjunto aquí abajo el resultado, de nuevo la calidad de imagen del propio blogger deja algo que desear -la del álbum, no. 


















Comentarios

Entradas populares de este blog

Adiós 35

En otoño de 2015, me compré la cámara que sigo usando hoy en día. Para aprender a usarla, me apunté a un curso de dos horas por semana a lo largo de 4 o 5 meses. Hice miles de millones de fotos, las primeras en Cork, que es donde viví ese año. Ahora se me hace raro de pensar, pero las primeras fotos que hice eran en la calle. Normalmente eran domingos resacosos y lluviosos en los que daba paseos de tres o cuatro horas por la ciudad. Me daba -y me sigue dando- mucha vergüenza hacerles fotos a desconocidos, así que las fotos eran literalmente de la calle. Aceras mojadas, edificios abandonados y tráfico en movimiento. Henri Cartier-Bresson tiene una frase muy mítica: "Tus primeras 10,000 fotos son tus peores". Y no le faltaba razón. Es más, en el mundo digital podríamos multiplicar ese número por cuatro. Y sí, salvo alguna excepción, las fotos de esa época no son gran cosa. Pero me hacía una ilusión del copón. Ese año me veía una película al día como norma, por eso cuando salía ...

Punto y seguido en Buenos Aires

Si has vivido en España u otro país europeo toda tu vida y quieres encontrar un buen lugar para empezar en Latinoamérica, te recomiendo Buenos Aires. Algo parecido a la comida italiana, una extraña afición por el fernet, posiblemente la mejor ternera del mundo y una cantidad descomunal de cine independiente que reflexiona sobre la vida de artistas envejecidos. Seamos realistas, es posible que no entiendas de qué trata la película, pero siempre encontrarás a un argentino dispuesto a explicártelo brevemente en tres horas. Estamos acostumbrados a encontrarnos con uno o dos argentinos como máximo en nuestra vida diaria en España. Sin embargo, cuando estás en Argentina, te encuentras con muchos más. Puede parecer obvio desde lejos, pero imagínatelo de verdad: un país entero de personas obsesionadas con el fútbol, el mate, el rock independiente y expresando sus emociones moviendo las manos. Y si son porteños, es decir, de la capital, agrégales un orgullo que solo había visto antes en Bilbao....

A Clockwork Species

Wendy? Darling? Light of my life. I’m not gonna hurt ya. You didn’t let me finish my sentence. I said I’m not gonna hurt ya, I’m just gonna bash your brains in. I’m just gonna bash them right the fuck in. The Shining, 1980.   By Cian D. O'Sullivan In some species, 5% of the males in any given population can account for up to 95% of the mating. These are called tournament species: animals that compete with each other in order to mate –the prime focus of all animal conduct. Tournament species stand out for their aggression and self-centered behavior. Lions and mountain gorillas are great examples of species whose males behave this way. Hyenas operate the same way, except in this case it’s the female who does all the competing. On the other end of the scale, we find pair-bonding species like owl monkeys or bald eagles. As opposed to tournament species, these animals form monogamous bonds –so the mating is equally divided- and they are therefore much more peaceful in thei...